lunes, 2 de diciembre de 2013

En un bar...Mazas, relatos, poesía y cante.




Yo iba dispuesto a encontrarte, a preguntar, a viajar hasta la esquina del puesto de castañas asás, y saber qué candelita hará falta para convertir tus pensamientos de frío en otros que tengan  37 grados de enamorá.

Cuántos sueños habrá que juntar para que sea… lo que no puede ser.

Dónde buscaré las palabritas que quieran brillar en tus ojirris, sea noche, sea día, por  si te ven triste, ¡ay! te bailen por bulerías.

Qué besos, qué poesía, qué vida, qué corazón, podrá soportar el peso infinito de no tenerte a mi lado hasta que el amanecer nos prepare su zumo de naranja entre los cielos de esta Andalucía.

Tiemblan las estrellitas, tiemblan, cuando llega la noche y no tengo, flamenca, ni un beso para la cena. Y me voy a la cama, con un desconsuelo, con un no se qué, con un hambre,  que cuando toco las sábanas frías… lo pienso mejor y tiro para la cocina.

Preparo una humilde tila acompañada de unas humildes magdalenas, y ya puestos unas onzas de chocolate con almendras, unas galletas Oreo, más tranquilo...

Doy tiempo a la madrugá para que, si ella quiere, nos sentemos en los sillones de orejas, alrededor de la mesa camilla, con una bandeja de mazapanes,  una botella de pacharán, dos chupitos y…

Mirando al cielo del bulevar, con la luz de Luna que quede, me cuente historias, que empiecen con el…

Érase una vez, un jueves por la tarde, en un bar llamado Deán, fueron llegando unos amigos, cada uno con su escrito debajo del brazo, unos nervios doblaítos para que no se notaran mucho y unas ganas de ser voz de lo que cada uno en soledad fue creando. Hoy sus palabras pintarían las paredes, los cuadros de nariz colorá, las mesas, los corazones…

La música de fondo fue un cariño tan acogedor como nunca pude imaginar.

Aquello era Oriente, aroma  de café de palabras horneás… yo ví a los Reyes Magos, por lo menos a uno.

Os miraba…

Desde Rocío a Begoña y así cada voz fue configurando una orquesta, que aunque distinta a la de Carlos, brilló en el viaje de cada palabra.

Fernando entre el público daba serenidad, la  de saber que en cada lunes, habíamos aprendido a … titular.

Cuando os veo entiendo que sea tan bonito  el escribir.


8 comentarios:

  1. ¡Me encanta cómo lees lo que escribes...!

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  2. ¡Me encanta cómo lees lo que escribes...!

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  3. !!!Cuanto arte hay en esas palabras!!! Hubiese dado cualquier cosa que pudiese medirse en suspiros, por poder estar en esa reunión..
    Un poco "esaborio" hubiese resultado, pero y lo que iba yo a aprender,
    Un abrazo.

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  4. ¡Qué duende flamenco tienes dentro de ti! Cómo quiebras los corazones con tus silencios y tus mirás, con tu requiebro en la palabra, con ese enseñar la muleta para luego esconderla y hacer que el toro del deseo embista bravo haciendo un derrote. ¡Ay! el arte no se aprende, no se estudia. Nace dentro de uno y crece hasta rebosar. Es un placer tenerte junto a nosotros dándonos aires de sierra, aires de mar, aire puro que respirar.

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  5. Ole, ole y ole, pero que bonito dices señor Jose Miguel, que bonito dices.
    Una tarde compartida, vivida y disfrutada.
    Un abrazo.

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  6. No se como explicar que, sencillamente, me encanta como escribes...
    Un abrazo!

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